¡Vaya giro de guion! ‘Star Trek: Strange New Worlds’ nos da un adelanto agridulce del ‘Año Uno’ que nunca fue
¡Atención, trekkies nostálgicos! El final de la temporada 4 de *Star Trek: Strange New Worlds* ha dejado a muchos con una sonrisa en los labios… y un sabor amargo en la boca. Y es que el episodio «Tomorrow’s Enterprise» nos ofrece un tentador vistazo a lo que podría haber sido *Star Trek: Year One*, un spin-off que, lamentablemente, nunca verá la luz del día (al menos, no como se planeaba).
El episodio introduce una trama intrigante: Uhura se encuentra… ¡con su yo futuro! Todo esto en el contexto de la Enterprise investigando un extraño fenómeno espacial, un agujero blanco que, casualmente, conecta con otra versión de la nave, pero un año más adelante. ¿Qué nos espera al otro lado? Un barco radicalmente cambiado.
Pike se ha ido (y Kirk está al mando). Sí, lo han oído bien. El carismático Jim Kirk (Paul Wesley) ha ascendido a capitán, y la Enterprise empieza a parecerse peligrosamente mucho a la de la serie original. Spock, Chapel, Scotty y Uhura siguen a bordo, pero algunas caras conocidas como Una y La’an han desaparecido. Ortegas se va a dar clases en la Academia y el Dr. M’Benga planea mudarse a Vulcano. ¡Y preparaos! Leonard «Bones» McCoy (interpretado por Thomas Jane en la temporada 5) está listo para tomar su relevo.
¿Un remake glorificado? Los creadores de *Strange New Worlds* siempre tuvieron claro que querían que la serie desembocara en una continuación directa del universo original, bajo el título de *Star Trek: Year One*. La idea era narrar el primer año de la misión quinquenal de Kirk. Un concepto elegante y prometedor… hasta que Paramount decidió decir «no». Ahora, con los sets originales desmontados, el proyecto parece condenado al ostracismo.
El episodio “Tomorrow’s Enterprise” es un pequeño consuelo: nos permite vislumbrar cómo podría haber sido esa serie, tanto en su estética como en la dinámica entre sus personajes. Y no solo eso… ¡hasta los peinados de Uhura y Chapel han sufrido una transformación retro!
Un guiño a Batman y al inevitable destino. Para los más geeks, el título «Year One» evoca inmediatamente a *Batman: Year One*, la obra maestra de Frank Miller que redefinió el origen del Caballero Oscuro. Y es que la idea de un «Año Uno» es casi universalmente atractiva: nos ofrece una puerta de entrada al universo de un héroe, mostrándonos sus primeros pasos y motivaciones.
En *Strange New Worlds* se percibe esa misma intención: mostrar cómo Kirk aprende a ser capitán, desde sus desafíos en el USS
