¡Oh, la ironía! El primer Spider-Man en carne y hueso no era ni en TV, ni en el cine…
Parece que cuando pensábamos que ya lo sabíamos todo sobre el trepamuros, la historia nos sorprende con un dato demencial. Resulta que antes de Nicholas Hammond conquistando corazones en CBS o Tom Holland dando caña en el UCM, alguien se atrevió a encarnar a Spider-Man… ¡en un escenario teatral olvidado!
Sí, amigos, en 1972, dos años antes de que Danny Seagren nos regalara sus «Spidey Super Stories» en *The Electric Company*, un misterioso actor (o actores) ya se vestía con el traje rojo y azul. El descubrimiento llega gracias a una página web dedicada a los objetos perdidos del universo Marvel, la cual exhibe un cartel promocional de un show llamado “The Bullwinkle Show”.
Pero la cosa no acaba ahí: este evento no era un drama arácnido en solitario. ¡Compartía cartel con Rocky y Bullwinkle… y Drácula! Sí, el vampiro más famoso del mundo enfrentándose a Spider-Man en una producción que suena más a pesadilla surrealista que a adaptación fiel de los cómics.
Testigos presenciales (¡sí, existen!) recuerdan una experiencia… peculiar. Bruce Wechtenhiser, quien vio el show de niño, relata un final apoteósico donde Spidey capturaba al Conde Drácula en su telaraña. Otro usuario encontró un recorte de periódico que anunciaba la «vuelta» de Drácula a Atenas (¿Atenas? ¿Qué hace Drácula en Atenas?) junto a King Kong, Tom y Jerry y nuestro querido Spider-Man.
La identidad del primer Spidey teatral sigue siendo un enigma, pero una cosa está clara: esta producción es la prueba de que a veces, el universo conspira para crear cosas extrañas y maravillosamente horribles. Y quizás, sea mejor dejar este recuerdo enterrado en las brumas del tiempo… porque por lo visto, los disfraces no eran precisamente de Oscar.
En resumen: antes de héroes grandilocuentes, hubo un Spider-Man luchando contra Drácula en una obra teatral olvidada y con un presupuesto probablemente cercano a cero. ¡Bienvenidos al pasado bizarro de nuestro amigable vecino!
