«Undertone»: Cuando el silencio es más terrorífico que cualquier grito (y te recuerda a tu propia madre)
Evy vuelve al hogar familiar para cuidar de su madre en sus últimos días, una situación inevitablemente dolorosa. Para desconectar, co-presenta con su amigo Justin “The Undertone”, un podcast paranormal donde ella aporta el escepticismo necesario para equilibrar las teorías más disparatadas de él. Pero la tranquilidad (si se le puede llamar así) se rompe cuando Justin recibe diez archivos de audio anónimos que narran la historia de Mike, Jessa y su inquietante ritual nocturno.
Lo que comienza como un análisis curioso de grabaciones de conversaciones durante el sueño de Jessa, pronto se convierte en una espiral descendente hacia lo perturbador, tanto para los protagonistas del podcast como, sobre todo, para Evy. Los audios revelan eventos cada vez más extraños y siniestros, que parecen extenderse desde las cintas hasta la casa donde Evy vela a su madre, transformándola en una prisión psicológica de la que tal vez no pueda escapar.
Ian Tuason, en su debut como director, nos ofrece una película profundamente personal, inspirada en sus propias experiencias con el cuidado paliativo de sus padres. Y se nota. “Undertone” no es un festival de *jump scares* baratos; es una obra controlada y paciente, que construye la tensión lentamente a través de largos planos y encuadres que nos invitan (o mejor dicho, nos obligan) a explorar cada rincón oscuro junto con Evy. La cámara se mueve como un espectador silencioso, pero inquietante, capturando pequeñas sombras, reflejos fugaces, presencias ambiguas… cosas que Evy no ve directamente, pero que nosotros sí.
Tuason es un maestro en la sutileza del horror. No abusa de efectos especiales ni secuencias estridentes; prefiere sembrar dudas y dejar que nuestra propia imaginación complete los horrores que insinúa. Sombras en las puertas, figuras que se vislumbran al fondo… pequeños detalles que carcomen la cordura de Evy y, sobre todo, nos ponen a nosotros en alerta máxima.
La película no es necesariamente *aterradora* en el sentido tradicional, pero sí profundamente inquietante. A medida que la historia avanza, nos sentimos cada vez más incómodos, arrastrados por una sensación de amenaza inminente y, curiosamente, por un sentimiento de familiaridad. Como amantes del género, reconoceréis al instante las referencias a la era de la “Satanic Panic” (pánico satánico) en los momentos en que Justin intenta descifrar mensajes ocultos en los audios. ¡Hasta nos pillamos sonriendo!
Pero lo más destacable de “Undertone” es su diseño de sonido. Simplemente impecable. La película depende casi por completo del audio para crear atmósfera y transmitir terror, y lo hace a la perfección. Es una experiencia auditiva tan intensa que te dan ganas de taparte los oídos.
En resumen, si buscas sustos fáciles, quizás esta no sea tu película. Pero si quieres un thriller psicológico que te haga pensar, sentir incómodo y recordar a tus propios padres… prepárate para escuchar con atención. Y quizás, también, para mirar por encima del hombro de vez en cuando.
Nota: Mientras todos los demás te dicen que cierres los ojos, Tuason te dice que te tapes las orejas. Y créeme, es un consejo que deberías seguir.
En cines este viernes 13 (¡perfecto!), cortesía de A24 Films.
Elenco: Nina Kiri, Kris Holden-Ried, Michèle Duquet.