¡Spock en el inframundo de los videojuegos! La serie ochentera que nadie recuerda (y con razón)
¿»Deadly Games»? Tranquilos, no os culpamos si no tenéis ni idea de qué estamos hablando. Pocos la recuerdan, y quizás eso sea lo mejor. UPN, un canal que debutó en 1995 junto al regreso triunfal de «Star Trek: Voyager», tenía una debilidad por los experimentos televisivos… algunos más exitosos que otros.
Y aquí es donde entra Leonard Nimoy, el inconfundible Spock, en su faceta menos conocida: productor ejecutivo y director del piloto de esta curiosa serie de ciencia ficción. Sí, habéis leído bien. El mismo hombre que nos enseñó a vivir largo y prosperar se involucró en una trama tan disparatada como intrigante: un físico liberando villanos de videojuegos en el mundo real.
En 1995 Nimoy ya era un director consagrado, con películas de «Star Trek» y comedias taquilleras en su currículum. Así que la idea no suena tan descabellada… pero el resultado final fue otro cantar. “Deadly Games” duró apenas 13 episodios antes de ser brutalmente cancelada.
¿De qué va todo esto? Pues imaginaos a un científico, el Dr. Gus Lloyd (James Calvert), en plena crisis personal: divorcio, recuerdos dolorosos… decide crear un videojuego ultra-realista donde todos los villanos son las personas que le han hecho daño. Su exmujer convertida en damisela en apuros, su padre abusivo como una criatura demoníaca… Todo suena bastante terapéutico, ¿no? Pues claro, un accidente de laboratorio lo libera a todos al mundo real y ahora tiene que enfrentarse a sus fantasmas (literalmente) con las reglas de un videojuego.
La serie tenía cierto aire psicológico interesante, adelantándose en una década a «Scott Pilgrim», pero el concepto no llegó a enganchar.
Pero la cosa se pone aún más curiosa: El reparto está plagado de caras conocidas del universo Star Trek: Brent Spiner (Data), LeVar Burton (Geordi) y Dwight Schultz (Lieutenant Barclay), todos interpretando a los villanos digitales que atormentan al protagonista. ¡Hasta el hijo de Nimoy, Adam Nimoy, dirigió un episodio!
«Deadly Games» es una joya olvidada, una especie de experimento fallido con un toque noventero sobre la obsesión por los videojuegos y sus posibles efectos en la psique humana. No está disponible en streaming (lo cual no sorprende a nadie), pero si sois lo suficientemente curiosos, quizás podáis encontrarla en algún rincón oscuro de internet.
Advertencia: No esperéis una obra maestra. Pero sí una buena historia para contar sobre el lado más bizarro de la carrera de Leonard Nimoy.
