¡Atención, cinéfilos y amantes de las esponjas! Prepárense para Nolan… después de ver esto.
Parece que Christopher Nolan finalmente ha revelado su enésima carta: adaptará *La Odisea* de Homero a la gran pantalla. Sí, ya sé, suena ambicioso, épico e inmensamente «Nolan». Pero antes de correr a comprar entradas para IMAX (y probablemente analizar cada fotograma en busca de metáforas ocultas), hay una película que deberíais ver. Y no, no es *Ulises* de James Joyce ni ninguna adaptación pretenciosa con actores oscarizados.
Estamos hablando de… ¡*La Película de Bob Esponja*! (sí, la del 2004).
¿Qué? ¿Bob Esponja y Homero en la misma frase? Escuchen bien: resulta que el viaje de nuestra esponja amarilla favorita para recuperar su fórmula secreta es sorprendentemente similar al periplo de Odiseo.
En serio. Tenemos un héroe (SpongeBob) embarcado en una odisea para volver a casa, enfureciendo a un dios marino (el Rey Neptuno, interpretado por Jeffrey Tambor), enfrentándose a monstruos marinos y ciclópeos (bueno, un buzo con máscara), y contando con la ayuda de compañeros leales. Incluso hay intervención divina y un «asunto» con el hogar invadido (Plankton tomando control del Krusty Krab).
El artículo original destaca que *La Película de Bob Esponja* captura el espíritu aventurero y la escala épica de la obra original mejor que muchas otras adaptaciones. Y aunque no esperéis una banda sonora de John Turturro o Tim Blake Nelson cantando a pleno pulmón, sí encontraréis mucha acción, efectos prácticos (en su justa medida) y… ¡David Hasselhoff!
Así que, si quieren prepararse adecuadamente para la visión grandiosa de Nolan, olvídense por un momento de los dramas existenciales y sumérjanse en Bikini Bottom. Después de todo, ¿quién dijo que no se puede aprender sobre el viaje del héroe con una esponja, un cangrejo gruñón y una hamburguesa?
En resumen: antes de *La Odisea* de Nolan, hagan un favor a su mente (y a su corazón infantil) y vean *La Película de Bob Esponja*. No se arrepentirán. Y si después siguen pensando que es una locura, pues… ¡al menos habrán disfrutado de una comedia divertida!
