¡Madre mía, qué final! (Y sí, estoy en shock)
Si alguien me hubiera dicho al principio de esta temporada que terminaríamos con Cal pidiéndole matrimonio a Maggie y la posibilidad de que adoptaran a Tracy… ¡hubiera pensado que se había bebido un cubo de margaritas demasiado! Y no lo digo como algo malo, eh.
Este último episodio es, sin duda alguna, el mejor de toda la serie. Hemos visto a Frank y Edna convertidos en hadas madrinas para las nuevas generaciones, a Cal y Maggie reconciliándose (por fin, ¡aleluya!), a Sydney encontrando un poco de luz al final del túnel… En resumen: todos los personajes parecen estar entrando en una nueva etapa de sus vidas. Y yo aquí, con la mandíbula en el suelo.
Sydney y Amir han sido dinamita juntos. Además de la escena *ligeramente* picantona (cof, cof), hacían una pareja increíble. Se cubrían las espaldas mutuamente como siempre, pero esta vez había algo más, una conexión palpable que me encantó ver. La pobre Sydney necesitaba urgentemente un poco de felicidad después del drama con Rafe y creo que Amir podría ser la respuesta… Aunque, siendo honestos, podrían haber sido menos duros con Rob, el chico acababa de pasar por una ruptura amorosa, ¡un poquito de compasión!
Pero hablemos de Frank y Edna. Son *literalmente* la definición de «objetivos de pareja». Me encanta verlos trabajar juntos para dar futuro a tanta gente. Su relación es tan dulce… ¡me alegro un montón de que esta temporada hayan tenido más momentos felices después de lo que pasó con la enfermedad de Edna!
Lo del plan maquiavélico de Syd y Edna para juntar a Cal y Maggie fue hilarante, me los imaginaba susurrándose al oído «¡Hazlo por el amor!» Y es genial ver cómo los personajes se preocupan tanto por su relación como nosotros los espectadores.
La mentira de Maggie para mantener a Ben y Tracy juntos desencadenó todo lo bueno (y dramático) que pasó en los últimos diez minutos del episodio. Creo sinceramente que si no hubiera hecho eso, Cal nunca habría considerado la reconciliación… ¡o al menos no tan pronto! Y sin esa mentira, dudo mucho que Ben se hubiera confesado o Tracy estuviera dispuesta a vivir con ellos.
Al principio, Cal le decía a Maggie que creía que ella era incapaz de comprometerse plenamente en una relación… Pero verla renunciar a todo lo que había construido por amor fue la señal que necesitaba para darse cuenta de que era sincera. ¡Chad Michael Murray y Morgan Kohan hicieron un trabajo increíble! La intensidad de sus miradas, las expresiones faciales… ¡pura magia!
Y la escena de la pedida de mano… *suspiro*. Fue perfecta. La canción elegida fue el broche final ideal y ver a Cal darse cuenta de que ya estaba arrodillado fue épico. (PD: Definitivamente dijo «sí» antes del beso, así que yo ya los doy por comprometidos).
No creo que esta temporada pudiera haber terminado mejor para Cal y Maggie. Su viaje ha sido fascinante y verlos llegar a este punto… ¡me emociona! Y la idea de que Tracy quiera quedarse con ellos es el cierre perfecto, desde el principio he pensado que Cal adoptaría a Ben y Tracy solo para mantenerlos unidos y ahora, con Maggie dispuesta a todo por ellos, está claro que van en la misma sintonía.
En resumen: ¡no puedo esperar a ver qué nos depara la próxima temporada! Estoy deseando ver cómo afrontan esta nueva etapa y cómo afecta al resto de los personajes.
¡La quinta temporada promete ser explosiva!
