Red Sonja: Una espada y una sonrisa
Parece que alguien le ha robado el presupuesto a «Conan» y se lo ha dado a «Xena», porque la nueva película de «Red Sonja» (2025) empieza con un aire más bien épico, con paisajes idílicos y música que te transporta a la Tierra Media. Pero no te dejes engañar, esta aventura no tiene ni el presupuesto ni la grandilocuencia de «El Señor de los Anillos».
A pesar de sus limitaciones (y créanme, hay muchas: vestuario cutre, efectos CGI que parecen sacados de un videojuego de los 90 y una iluminación tan plana que parece un cuadro renacentista), «Red Sonja» tiene algo especial: un encanto desgarbado, como una vieja amiga a la que le encanta contarte historias aunque no sepa muy bien cómo hacerlo.
El secreto está en la química del elenco, encabezado por Matilda Lutz (la misma de «Revenge», ¡qué mujer!), quien interpreta a nuestra heroína con una mezcla de astucia y humor seco. Sus diálogos con Osin The Untouched (Luca Pasqualino), un personaje que podría ser su amor platónico si no fuera tan torpe, son la mejor parte de la película.
La trama sigue el camino trillado del héroe que debe derrotar al villano, en este caso el malvado Emperador Draygan (Robert Sheehan, disfrutando como nunca de su papel de malo malísimo). Pero «Red Sonja» tiene un toque moderno: Draygan no sólo es cruel, sino también un eco de nuestros tiempos, obsesionado con el progreso a cualquier costo y dispuesto a destruir la naturaleza para conseguirlo.
Las escenas de acción son un poco irregulares. Las batallas masivas están bien coreografiadas y muestran una energía contagiosa, mientras que los duelos individuales están tan montados que te dejan más confundido que emocionado.
En definitiva, «Red Sonja» es como esa comida callejera que no parece nada del otro mundo pero que te deja con una sonrisa: imperfecta, divertida y con un toque de nostalgia por las películas de espada y brujería de antaño. Si buscas una aventura épica con presupuesto de blockbuster, busca en otro lado. Pero si quieres pasar un rato entretenido con personajes carismáticos y una historia sencilla pero efectiva, «Red Sonja» puede ser tu próxima película favorita (culpable).
P.D.: La escena final es un bodrio absoluto, pero me hizo pensar que una secuela podría ser interesante… ¿quién sabe?
