¡Deporte sí, historias locales no tanto! El drama australiano en terapia intensiva
Parece que las cadenas de televisión australianas han decidido apostar fuerte por el deporte… y recortar drásticamente en todo lo demás. Un nuevo informe revela que la inversión en contenido local ha alcanzado los 1.600 millones de dólares, pero con una distribución bastante peculiar: el deporte se infla (con un aumento del 20%), mientras que el drama, los documentales y el entretenimiento ligero sufren importantes recortes. Y ni hablar de la televisión infantil, que sigue languideciendo en niveles alarmantemente bajos.
La Asociación de Productores de Pantalla de Australia (SPA) no está contenta, y con razón. Aunque la inversión total se mantiene estable, lo preocupante es *dónde* se invierte ese dinero. El drama para adultos ha caído un 9% adicional, los documentales un 16% y el entretenimiento ligero un 12%. ¡Ojo al dato! Desde 2019-20, la inversión en drama australiano adulto se desplomó un 44%, a pesar del aumento general en el gasto de contenido.
¿La solución? Comprar películas ya hechas. Las cadenas están recurriendo a adquirir películas australianas para cumplir con las cuotas de contenido local, lo cual es legal, pero no precisamente estimulante para la producción original y los nuevos talentos. Nine, por ejemplo, ha hecho un festín con este tipo de adquisiciones.
Y aquí viene el drama (valga la redundancia). Programas emblemáticos como «Neighbours» y «RFDS» han cancelado su producción, lo que deja a la industria temblando ante la pérdida de empleos y oportunidades de formación.
Matthew Deaner, CEO de SPA, lo resume perfectamente: «Estamos viendo una concentración de la inversión en lugar de un apoyo al amplio abanico de producciones australianas que sostienen nuestros negocios y desarrollan nuestra creatividad.» En otras palabras, el sistema actual parece premiar la facilidad (comprar películas) sobre el esfuerzo (producir contenido nuevo).
La moraleja: Si quieres seguir disfrutando de historias locales en tu pantalla, prepárate para ver más partidos de fútbol y menos series originales. A este ritmo, dentro de poco solo nos quedarán retransmisiones deportivas… y la nostalgia por «Neighbours».
