Home Noticias de Series Reseña del Episodio 8 Final de Linternas: Un Nuevo Día Más Brillante | Den of Geek

Reseña del Episodio 8 Final de Linternas: Un Nuevo Día Más Brillante | Den of Geek

by SerieManiaco
Banner
Reseña del Episodio 8 Final de Linternas: Un Nuevo Día Más Brillante | Den of Geek" />

Hal Jordan y un partido de fútbol americano: ¿En serio? (Y por qué funciona)

Vale, seamos sinceros, cuando escuchas «Green Lantern», esperas explosiones cósmicas, Sinestro con su anillo amarillo amenazando el universo… ¿un drama estudiantil en Rushville, Indiana? Pues sí. Y lo sorprendente es que *Lanterns* nos vende la idea a la perfección.

El episodio culminante destaca especialmente cómo Chandler (el actor) logra humanizar a Hal Jordan. Podría haber sido un desastre: ver al bravucón por excelencia sentado con cara de perro abandonado mientras alguien más le defiende… ¡horrible! Pero Chandler se transforma con una sutileza asombrosa, pasando de la vergüenza palpable al brillo en los ojos que conocemos tan bien, admirando a Kerry. Y ahí es cuando lo entendemos: Hal ha madurado. Ha aprendido a tener miedo y, lo más importante, a superarlo.

Y aquí está el quid de la cuestión: ese es el tema central de la serie. *Lanterns* nos recuerda constantemente (de forma sutil o no tan sutil) que ser invulnerable equivale a estar roto. ¡Irónico, viniendo de una serie sobre superhéroes! Pero los creadores Lindelof, Mundy y King (todos con crédito en el guion, bajo la dirección de Sakharov) han logrado entrelazar este tema tan bien con la evolución de John Stewart que resulta casi un origin story… aunque el episodio dedique más tiempo a un partido de fútbol americano que a batallas espaciales.

Sí, Noah Macon, la estrella del equipo de fútbol, es un Manhunter (de esos peligrosos) con aspiraciones presidenciales y control sobre el arsenal nuclear de Estados Unidos. Y sí, fue él quien liberó a Sinestro para forjar un nuevo anillo amarillo en un planeta que resulta ser el hogar natal de Antaan (no Qward, como podríamos esperar). Sinestro intenta manipular a John, exaltando las virtudes del miedo, y el anillo resultante tiene grietas amarillas… ¡señal inequívoca!

Pero cuando John se marcha con el artefacto para enfrentarse a Noah en Rushville, no hay una pelea épica de ciencia ficción. En su lugar, tenemos una conversación larga y emotiva… en un coche, frente al campo de fútbol.

Y lo más increíble es que alguien como yo, lector empedernido de *Green Lantern* desde hace décadas (y que prefería quedarme en casa leyendo cómics en vez de ir a ver los partidos universitarios), no me importa ni un ápice este giro inesperado. Es prueba del excelente trabajo realizado por Shea Pritchard, quien interpreta a Noah con una compostura conmovedora mientras admite que su programación Manhunter lo llena de pensamientos oscuros. Pero la escena realmente funciona gracias a Aaron Pierre y al John Stewart maduro que la serie ha construido.

No os equivoquéis: John Stewart salva el día en esa escena final. Pero lo hace conectando con Noah, mostrándole comprensión porque él mismo conoce bien el peso de las responsabilidades cósmicas desde niño. En 2016, Pierre tuvo que interpretar a un John Stewart emocionalmente reprimido; ahora, en 2026, se le ha pedido ir al extremo, encarnando a un John que abraza sus sentimientos desafiando su destino como Linterna Verde. Y lo consigue con creces.

En definitiva, *Lanterns* nos demuestra que no necesitas explosiones para contar una buena historia de superhéroes. A veces, basta con un partido de fútbol americano y una conversación sincera en un coche. ¿Quién lo diría?

You may also like

Este sitio usa cookies para mejorar tu experiencia. Si estas de acuerdo pulsa aceptar. Puedes saber mas en el enlace que dejamos. Aceptar saber más