¡Ryan Gosling nos deja (otra vez)! Y no, no es por Barbie…
Desde que vi *Project Hail Mary* (una de las mejores películas de 2026, sin discusión), me he obsesionado un poco con Ryan Gosling. El tipo sabe elegir proyectos, ¿qué le vamos a hacer? Entre *La La Land* y *Barbie*, tiene buen ojo. Ya tenía *Star Wars: Starfighter* en el horizonte, pero esperaba otra película donde su participación… bueno, se fuera por la borda.
Y ahora resulta que esa película prometedora se ha complicado. Más detalles han salido a la luz sobre su salida, y aunque sigo un poco de mal humor con el tema, al menos tengo más claro qué pasó.
Iba a estar emocionado con la nueva peli de Gosling… hasta que él se bajó
¿Recordáis *Everything Everywhere All at Once*? Esa joyita inesperada que arrasó en taquilla y se llevó un Oscar a Mejor Película (y un montón de premios más), siendo ahora considerada una obra maestra del sci-fi. Pues bien, los directores detrás de esta maravilla, The Daniels, estaban trabajando en otra historia sci-fi con viajes en el tiempo y calentamiento global… ¡y habían fichado a Ryan Gosling!
Me emocioné muchísimo al pensar en la colaboración entre ambos, porque creo que tienen una química increíble para la comedia y para dar vida a ideas originales. Pero, como suele pasar en Hollywood, las cosas no siempre salen como uno quiere, y Gosling ha decidido abandonar el proyecto. Y para colmo de males, ¡Matt Damon se queda con su papel!
¿Por qué Ryan Gosling supuestamente abandonó la película?
No voy a criticar a Matt Damon, eh. Es un actorazo y seguro que le da un toque genial a la peli cuando salga en 2027 (sí, habrá que esperar). Lo que me interesa es saber por qué se bajó Gosling.
Según *The Hollywood Reporter*, el problema es que Gosling tenía algunas ideas para mejorar el guion, quería una película «más grande» y pedía cambios sustanciales. Pero con Universal ya marcando fecha de estreno (noviembre de 2027) y habiendo recibido incentivos fiscales para rodar en California este verano, ceder a sus demandas habría sido un lío monumental.
Y aquí es donde entra mi punto de vista personal: me encanta *Everything Everywhere All at Once*, que se hizo con un presupuesto modesto de 25 millones de dólares. Creo que hay algo especial en la visión original de The Daniels y en su capacidad para hacer magia con pocos recursos. Entiendo que después de ganar el Oscar, haya presión por hacer una secuela a lo grande, pero me alegra que los directores no estén dispuestos a sacrificar su integridad artística solo porque pueden permitirse más presupuesto.
Así que sí,
