Rosa La Rose: Un melodrama parisino con sabor a callejón
El cine ha retratado la prostitución en mil formas: desde la víctima de la pobreza hasta la cortesana sofisticada, pasando por la «puta con corazón de oro» que solo necesita un príncipe azul. Aunque muchas veces se presenta de forma despectiva, la realidad es que el oficio más antiguo del mundo tiene su propia narrativa llena de drama, comedia y música.
Paul Vecchiali, cineasta francés fallecido recientemente, dejó un legado que ahora se redescubre. Entre sus obras, destaca Rosa La Rose, fille publique, una joya restaurada en 2K que nos sumerge en la vida de las trabajadoras sexuales en París durante los años 80.
Rosa (Marianne Basler), una prostituta feliz y exitosa, reina en las plazas de Les Halles. Con su clientela fiel, se entrega a todo tipo de fantasías: tríos, juegos de rol, incluso iniciaciones sexuales. Junto a sus colegas Quarante (Catherine Lachens) y Trente-Cinq (Evelyne Buyle), forman una comunidad peculiar que debate sobre la vida y la filosofía mientras trabajan.
Gilbert (Jean Sorel), su proxeneta, parece cuidar de ellas, proporcionándoles alojamiento y un ambiente familiar. Pero este aparente equilibrio se quiebra cuando Rosa se enamora perdidamente de Julien (Pierre Cosso). Su deseo de amor convencional choca con los celos de Gilbert, quien no está dispuesto a dejarla ir tan fácilmente.
La película tiene una estructura casi operística, con diálogos vibrantes y personajes que expresan sus emociones con intensidad. La vida en la calle se presenta como un escenario donde el sexo, el dinero y las relaciones humanas se entrelazan. Rosa, inicialmente feliz en su mundo de fur coats y encuentros efímeros, descubre que el amor puede ser una fuerza aún más poderosa que la libertad.
Vecchiali no evita explorar la complejidad del deseo y la sexualidad en un contexto marcado por la crisis del SIDA. La película es descaradamente sensual, con desnudos masculinos y femeninos, pero también reflexiona sobre las relaciones de poder y los roles de género.
A pesar de su tono melodramático, Rosa La Rose ofrece una mirada honesta y sincera a la vida de quienes viven al margen de la sociedad. Es un retrato fascinante de la comunidad que se forma en torno a la prostitución, donde la solidaridad y el humor son herramientas de supervivencia.
Aunque algunos pueden criticar su enfoque clásico hacia el rol femenino, la película sigue siendo una obra relevante que nos invita a reflexionar sobre el amor, la libertad y las diferentes formas de vivir.
Rosa La Rose, fille publique se estrena en exclusiva en el Metrograph de Nueva York el 11 de julio. No te pierdas esta oportunidad de descubrir una joya del cine francés.