Cuando el fútbol se convierte en un fiasco: «United Passions», la película que nadie quiso ver
En 2015, una película llamada «United Passions» llegó a los cines con la ambición de contar la historia gloriosa de la FIFA. Protagonizada por estrellas como Sam Neill, Tim Roth y Gérard Depardieu, la cinta tenía todo para ser un éxito. Pero algo salió terriblemente mal.
Resulta que, justo en ese momento, la FIFA estaba siendo investigada por corrupción y sobornos a gran escala. ¿Qué mejor manera de limpiar su imagen que con una película épica sobre sus presidentes? Pues, la estrategia falló estrepitosamente. «United Passions» se convirtió en un fracaso rotundo, tanto comercial como crítico, obteniendo el dudoso honor de ser considerada la película con menor recaudación de la historia en Estados Unidos.
La crítica fue implacable: The Los Angeles Times calificó su estreno como el peor momento en la historia de Hollywood, mientras que The Wrap la describió como «tan espantosa que podrías escribir una mejor mientras la miras». Incluso John Oliver dedicó un segmento en su programa a burlarse del film.
Tim Roth, quien interpretó a Sepp Blatter, admitió posteriormente haber aceptado el papel solo por dinero y confesó no haber visto la película. ¿Quién podría culparlo?
«United Passions» se convirtió en un símbolo de la decadencia de la FIFA, un recordatorio de que incluso las estrellas más brillantes pueden quedar eclipsadas por la corrupción. Hoy en día, la película solo sirve como una curiosidad histórica, un testimonio del poder que tiene la verdad para desmantelar hasta las historias más cuidadosamente construidas.