¡Marvel se pone en blanco y negro! (Y no es por nostalgia)
Si eres de los que están devorando «Wonder Man» en Disney+, seguro te has preguntado: ¿por qué el episodio 4, titulado “Doorman”, parece una película antigua? Tranquilos, no es un fallo técnico ni un homenaje a las series de detectives de los años 50. Hay una razón (bastante interesante) detrás de esa estética vintage.
¿Qué pasa en «Wonder Man» y por qué este episodio es tan especial?
La serie nos presenta a Simon Williams (Yahya Abdul-Mateen II), un aspirante a actor con un pequeño secreto: ¡tiene superpoderes! Su sueño es conseguir el papel principal en el remake de la película “Wonder Man”, pero hay una pequeña… complicación. Resulta que, según la famosa Cláusula Doorman, los superhéroes no pueden actuar en películas ni series. Y el episodio 4 nos explica exactamente por qué.
Doorman: Un origen en blanco y negro (literalmente)
El capítulo se centra en DeMarr Davis, un portero de club nocturno que, accidentalmente, entra en contacto con una sustancia misteriosa que le otorga la habilidad de… bueno, ser una puerta. Literalmente, puede permitir que las personas atraviesen su cuerpo.
Todo comienza como un evento extraño: basura radiactiva, dimensiones oscuras y puertas infinitas. DeMarr se convierte en un héroe local al rescatar a gente atrapada en un incendio usando sus nuevos poderes. La fama le llega rápidamente, incluyendo una oferta de trabajo del carismático actor Josh Gad (sí, el de Frozen).
Pero las cosas se complican cuando, durante el rodaje de una escena similar, Gad desaparece dentro de DeMarr sin dejar rastro. ¡Menudo desastre! A raíz de este incidente, el Departamento de Control de Daños decide vigilar a DeMarr de por vida y la industria del cine crea la Cláusula Doorman para evitar que algo así vuelva a ocurrir.
¿Por qué blanco y negro? Más que un simple capricho.
Además de ser una forma elegante de narrar el origen de Doorman, esta elección estética tiene su lógica: en los cómics, Doorman lleva un traje completamente negro con detalles blancos (ojos, capa, zapatos). Además, es un guiño sutil a «WandaVision», que también comenzó sus dos primeros episodios en blanco y negro antes de explotar en color. Ambos capítulos comparten una atmósfera oscura y conmovedora, algo poco común en el universo Marvel.
En resumen: el episodio 4 de “Wonder Man” no solo explica por qué los superhéroes no pueden ser estrellas de cine, sino que lo hace con un estilo visual intrigante y lleno de referencias. ¡Marvel sigue jugando con nuestras emociones (y nuestra vista)!
