Hal Jordan se complica (y John Stewart sigue negando la realidad): Un resumen irónico de «Bad Optics»
Parece que el karma está teniendo un buen rato con nuestros héroes intergalácticos. Después de purgar una pena de cárcel por… bueno, cosas de superhéroes, Hal Jordan intenta redimirse en Rushville, ofreciéndose a hacer buenas obras y conquistando (ejem) al sheriff Kerry, quien casualmente está divorciada del pobre Billy. La cosa se pone interesante cuando Hal busca un último encuentro con John Stewart buscando una pizca de reconocimiento por sus errores compartidos. ¿Resultado? Rechazo absoluto. Y como si fuera sacado de una mala telenovela, John es llamado de vuelta a Rushville… ¡para investigar el asesinato de Hal!
El episodio «Bad Optics», dirigido por Stephen Williams y guionado por Justin Britt-Gibson y Damon Lindelof, regresa al cadáver de Hal que vimos al principio (vaya giro inesperado) pero, sinceramente, no nos aclara mucho el misterio. Hay algunas sospechas flotando en el aire, John descarta rápidamente a Kerry, pero la verdadera intención del episodio es obligar a nuestro protagonista a enfrentarse a su pasado. Y vaya enfrentamiento: preparar un funeral con la ayuda de Guy Gardner (un Nathan Fillion más cínico y divertido que nunca), ser chantajeado por Maggie, una niña testigo del robo del anillo en 2016… ¡La vida es dura!
Lo bueno de «Bad Optics» es que *Lanterns* vuelve a lo que mejor sabe hacer: diseccionar la psique de un hombre abrumado por la responsabilidad. John insiste en que ha dejado atrás sus días como Green Lantern y es mucho más feliz así. Quiere creer que no hizo nada malo en 2016, que todas esas muertes fueron culpa de Hal. Pero el asesinato lo obliga a ver la verdad… aunque le cueste horrores admitirlo.
Aaron Pierre está brillante interpretando a un John Stewart que se niega a reconocer sus propios sentimientos. Su energía es casi palpable en sus presentaciones a clientes y coqueteos con Kerry y Noah (ahora interpretado por Shea Pritchard). Con solo un movimiento de cabeza, pasa de ser amigable con Billy a explotar en una ráfaga de furia. Y su mirada vacía al hablar con sus hermanos revela lo poco que le importa el próximo cliente comparado con el anillo.
Pero la verdadera joya del episodio es Kyle Chandler. Aunque solo aparece brevemente como Hal Jordan vivo, logra transmitir toda la complejidad del personaje: un arrogante idiota merecedor de un puñetazo y, al mismo tiempo, el hombre más encantador del planeta. En su reencuentro con John, Chandler añade una capa de tristeza y arrepentimiento que es desgarradora. Sabe que se equivocó, pero también sabe que John lo hizo mal. Espera que un poco de reconocimiento sea suficiente para que John le conceda la gracia que él mismo no puede ofrecerse.
En definitiva, el patetismo de Hal funciona a las mil maravillas y nos hace creer en todo lo que Kerry dice sobre sus acciones durante los últimos seis años. Además, refuerza la historia de redención de John al verlo regresar al anillo. Quizás Hal no fuera tan digno como John, pero tuvo el coraje de intentar arreglar las cosas, algo que John todavía teme hacer. Y lo mejor de todo es que el episodio no recurre a los superpoderes para solucionar el desastre que causaron, sino que trata el anillo como un estándar moral que ambos han fallado en cumplir.
En resumen: drama interestelar con toques de comedia negra y una buena dosis de auto-reflexión (o la falta de ella). ¡No se lo pierdan!
