El Universo Cinematográfico de Marvel: ¿Olvidadizo o simplemente en un bache creativo?
Tras el éxito rotundo de *Avengers: Endgame*, parecía inevitable que los Acuerdos de Sokovia terminaran siendo derogados. Aunque el agente Woo (*Randall Park*) hizo una referencia a ellos al arrestar al director Hayward (*Josh Stamberg*) en *WandaVision*, la cosa se resolvió con un simple guiño en *She-Hulk: Attorney at Law*. Matt Murdock mencionó que los Acuerdos ya no eran relevantes, lo cual, aunque tiene sentido desde un punto de vista legal, deja una sensación extraña. Después de todo, el conflicto central de una película tan importante como *Endgame* se desvaneció con un simple chasquido de dedos.
Adiós a Kang:
Thanos dejó un vacío enorme que Marvel necesitaba llenar con un nuevo villano a la altura. Jonathan Majors como «El Que Permanece» en *Loki* prometía una amenaza multiversal y variantes infinitas del temible Kang el Conquistador. Sin embargo, la controversia que rodeó a Majors tras el estreno de *Ant-Man and the Wasp: Quantumania*, dejó al futuro del personaje en suspenso.
Finalmente, se decidió reestructurar la Fase 5, cancelando *Avengers: The Kang Dynasty* y reemplazándolo por *Avengers: Doomsday*. Aunque los Kangs podrían tener una participación menor en *Doomsday*, el destino de esta fraternidad de científicos locos queda en el aire. Un final decepcionante que empaña uno de los momentos más interesantes de *Quantumania*: un Scott Lang confundido cuestionando si sus acciones contra Kang habían empeorado las cosas para la realidad.
La Guerra Anti-Skrull Ignorada:
*Secret Invasion* nos dejó con un final oscuro, donde el presidente Ritson se mostraba implacable ante la presencia alienígena en la Tierra. Su actitud exacerbó la desconfianza pública hacia los gobiernos y alimentó el miedo a lo desconocido. En otras circunstancias, este giro hubiera sido un punto de inflexión para el MCU, pero *Secret Invasion*, considerada por muchos como la peor entrega del universo cinematográfico, fue rápidamente ignorada por las siguientes producciones.
*The Marvels* ofreció una solución superficial al problema Skrull (simplemente enviarlos a Nueva Asgard) y Nick Fury presentaba una actitud completamente diferente. La declaración de guerra de Ritson contra los extraterrestres resultó impopular, siendo reemplazado por Thaddeus Ross (ahora interpretado por Harrison Ford), lo que demuestra que el público prefería al cazador de Hulk y Capitán América antes que al hombre que consideraba a Thor y los Guardianes del Galaxia como enemigos.
Monica vs. Capitán Marvel:
En *WandaVision*, Monica Rambeau mostraba una clara animadversión hacia Carol Danvers, rechazando cualquier mención a ella. Esta actitud, nacida de una posible decepción, prometía un interesante dinamismo en *The Marvels*, donde la heroína trabajaría junto a alguien que la idolatraba y otra que sentía desilusión por sus acciones.
En definitiva, el MCU parece estar pasando por una fase turbulenta, con tramas abandonadas, personajes ignorados y decisiones creativas cuestionables. ¿Logrará recuperar su rumbo? Solo el tiempo lo dirá.
