«Naked Gun»: Un Clásico Reimaginado con un Toque Moderno (y Mucho Absurdo)
Olvídense del humor clásico de los 80. La nueva versión de «Naked Gun» se nutre de las influencias más modernas, especialmente de la irreverente comedia musical de «The Lonely Island». Aunque solo Akiva Schaffer está acreditado como guionista (Jorma Taccone aparece como consultor y Andy Samberg hace un cameo), la película respira el espíritu desenfadado y absurdo de los clásicos sketches de «Saturday Night Live» como «I’m on a Boat» y «The Ballad of Captain Jack Sparrow».
Schaffer, lejos del estilo directo de David Zucker, utiliza una estética visual pulida y una edición dinámica que recuerda a las películas de acción contemporáneas. La banda sonora, compuesta por Lorne Balfe (el maestro detrás de la música épica de las últimas entregas de «Misión Imposible»), incluso incluye un guiño ingenioso a «M:I – Fallout».
La película es un festival de gags, desde chistes verbales hasta bromas visuales que parecen sacadas de una comedia familiar. Aunque mucho del humor es craso y de bajo nivel, funciona sorprendentemente bien.
Liam Neeson como el hijo de Frank Drebin es un acierto rotundo. La trama, que juega con la obsesión actual por las secuelas heredadas, presenta a Frank Jr. trabajando en una unidad policial formada por los hijos de los personajes originales, incluyendo a Paul Walter Hauser como Ed Hocken Jr. Neeson conserva el rostro estoico del personaje original, pero con un toque más áspero y irlandés, lamentando constantemente la «buena época» (que para él significa cuando las únicas cosas eléctricas eran las luces y Catherine Zeta-Jones en «Chicago»).
La trama sigue los pasos habituales: una misteriosa muerte, una bella mujer (Pamela Anderson) buscando justicia y un villano multimillonario (Danny Huston) con aires de Elon Musk. La película rinde homenaje al noir y a las películas policíacas originales, pero su mayor fuerza reside en la parodia de las películas de acción contemporáneas. En sus mejores momentos, Schaffer abandona la parodia para sumergirse en un absurdo delirante, como una escena romántica entre Frank y Beth que es demasiado loca para describirla.
En resumen, «Naked Gun» no es una simple copia del original, sino una reinterpretación fresca y absurda que sabe cómo combinar el humor clásico con las tendencias modernas.
