«It: Welcome to Derry»: cuando el verdadero monstruo no es Pennywise
¡Atención! Este artículo contiene spoilers importantes de la serie «It: Welcome to Derry» y su material original.
La novela «It» de Stephen King está repleta de momentos escalofriantes. La serie «It: Welcome to Derry», dirigida por Andy Muschietti, mantiene este tono oscuro abrazando el gore y la crudeza, logrando momentos realmente aterradores. Sin embargo, como ya hemos discutido en otros artículos, esta estrategia no siempre funciona a la perfección.
En ocasiones, la serie se centra demasiado en los orígenes de Pennywise, desmitificándolo un poco. Además, el abuso constante de imágenes grotescas puede resultar algo repetitivo e incluso perder su impacto. Pero hay que reconocerle un acierto: la adaptación del incendio del Black Spot, uno de los momentos más perturbadores del libro.
En la novela, este acto de odio racial ocurre en la década de 1930, un período marcado por una ola de violencia y discriminación contra las personas de color. Aunque la serie traslada el evento a 1962, el contexto sociopolítico no se diluye. La lucha por los derechos civiles estaba en pleno apogeo, pero también lo estaban los crímenes de odio contra las comunidades negras.
En «It: Welcome to Derry», esta realidad social impregna la trama y alimenta el odio de personajes como Clint Bowers (Peter Outerbridge), cuya vendetta personal contra Hank Grogan (Stephen Rider) lleva a la tragedia. Tras fracasar en intimidar a Dick Hallorann (Chris Chalk) y su grupo para que entreguen a Hank, Bowers y sus secuaces simulan retirarse, pero encienden el bar con los clientes dentro, incluyendo niños.
La secuencia es brutalmente desorientadora y nos enfrenta al horror de muertes dolorosas e indefensas.
Pennywise: un monstruo secundario?
En este episodio, Pennywise se convierte casi en un personaje secundario. Su aparición durante el incendio, alimentándose del miedo, no provoca la misma reacción que antes, porque ya hemos presenciado una barbaridad mucho peor. La indiferencia de Derry ante esta tragedia es más aterradora que cualquier payaso asesino. Incluso los informes de noticias utilizan un lenguaje deshumanizante, y los habitantes continúan con sus vidas sin inmutarse.
Charlotte (Taylour Paige) lo resume perfectamente: el odio racial en Derry es más monstruoso que Pennywise. Este monstruo no duerme, no hiberna, sino que se alimenta de la injusticia cotidiana.
El episodio culmina con una revelación escalofriante: el ejército planea convertir a América en una zona de caza para It. Pennywise nunca fue un arma de la Guerra Fría; es una herramienta para controlar y oprimir a los grupos marginados que luchan por sus derechos. Este giro inesperado nos prepara para un final de temporada ominoso, con Pennywise despertando prematuramente para continuar su reinado de terror.
