¡Prepárense para el dolor (y la ironía)! Un recorrido por las mejores películas de *Saw*
Hoy nos sumergimos en el retorcido y sangriento universo de *Saw*, una franquicia que ha sabido mantenernos al borde del asiento… o, como mínimo, con un nudo en el estómago. Prepárense para hablar de trampas mortales, giros argumentales dignos de un Houdini psicópata y mucha, pero MUCHA sangre.
Empecemos a desentrañar esta masacre cinematográfica:
4. *Saw: El Final (Saw 3D)* – La controversia que amamos odiar (o amar)
Sí, lo sé, algunos ya están gritando al cielo por poner esta película tan alto en el ranking. Pero escúchenme bien: *Saw: El Final* es una auténtica orgía de gore y auto-referencias que cierra la saga con un golpe… bueno, más bien, con 25 golpes (literalmente).
Resulta que el Dr. Lawrence Gordon, al que creíamos perdido en las fauces del juego original, ¡estaba esperando pacientemente su momento! Y qué mejor momento para reaparecer que cuando la ex-esposa de Kramer está en peligro. El regreso de Gordon es un golpe maestro que termina con Hoffman encerrado en el mismísimo baño donde todo comenzó.
Esta película tuvo que ser retocada *seis* veces para conseguir una calificación R, y no me extraña. Es desmesurada, exagerada… ¡y precisamente eso es lo que algunos de nosotros queremos ver! Olvídense del 9% en Rotten Tomatoes, aquí la diversión está asegurada. Y esa secuencia con los supremacistas blancos en un depósito de chatarra… simplemente imperdible (si tienen el estómago preparado). El 3D era ridículo, pero añádiale una dosis extra de nostalgia ochentera y ya.
3. *Saw III* – La oscuridad se hace carne (y hueso)
Prepárense porque aquí las cosas se ponen serias. *Saw III* es más oscura, más implacable y el gore… bueno, el gore es simplemente inagotable. Con un guion brillante de Leigh Whannell, el cerebro original detrás de la saga, esta entrega nos presenta a Jeff, un padre afligido que Kramer somete a una prueba para ver si puede perdonar a los responsables de la muerte de su hijo. Spoiler: no lo consigue y termina asesinando al mismísimo Jigsaw.
Nadie sale ileso de esta película, ni siquiera Amanda, la aprendiz de Jigsaw, que se pone verde de envidia viendo a Jeff conectar con la esposa del titiritero. Pero la joya de la corona es una escena donde Jeff tiene que rescatar a un hombre de un contenedor lleno de cadáveres de cerdos en descomposición. ¡Obra maestra digna del Louvre!
En resumen, *Saw III* es una dosis concentrada de desesperación y horror que te dejará con el estómago revuelto… y quizás con ganas de verla otra vez (si eres como yo).