¿Sueñas con unirte a la Federación Unida de Planetas? Prepárate para una espera (y mucha autocrítica)
Bienvenidos a Trekspertise, nuestra serie donde diseccionamos la tecnología, la historia y las decisiones que hacen del universo *Star Trek* algo tan complejo… y divertido.
Si eres Trekkie de pura cepa, seguramente conoces los orígenes de la Federación Unida de Planetas, allá por el año 2161 en San Francisco. Humanos, andorianos, tellaritas y vulcanos decidieron que era hora de dejar las broncas a un lado y compartir recursos (y probablemente ideas sobre cómo hacer té Earl Grey). La serie *Star Trek: Enterprise* nos muestra los cimientos de esta utopía galáctica.
Hoy en día, la Federación cuenta con más de 150 miembros, ¡abarcando unos impresionantes 8.000 años luz! Ser parte implica prestigio, comercio, diplomacia y un intercambio cultural que te hará ver el mundo (y las otras galaxias) con nuevos ojos. Cada nuevo miembro es una victoria para la paz… pero no esperes que te inviten a tomar el té así como así.
Ojo: La Federación NO es de los que conquistan. No intentan anexionarse planetas a punta de faser, ni obligan a nadie a unirse. Existe un proceso de solicitud largo y complicado donde tendrás que demostrar que eres lo suficientemente «iluminado» para formar parte de esta comunidad pacífica. Y si te pillan violando derechos humanos… olvídate.
¿Cómo funciona la invitación? (Porque sí, ellos te buscan)
En *Star Trek: La Nueva Generación*, vemos que cuando un planeta inventa el viaje más rápido que la luz, la Federación se pone las pilas. Starfleet entra en contacto para explicarles que están a punto de entrar en una comunidad galáctica interconectada basada en la paz y la cooperación. Si aún no tienes motores warp… te dejarán tranquilo (por ahora).
Pero cuando los tengas, un representante de Starfleet contactará encubiertamente con los líderes del planeta (para evitar el pánico general) y les explicará las opciones. A partir de ahí, comienza una «evolución social».
Claro que la simple introducción no es suficiente. Hay requisitos estrictos:
* No se admiten especies, solo planetas. Es decir, necesitas un gobierno unificado y pacífico antes de siquiera pensar en solicitar la entrada.
* Solucionad vuestros problemas internos. Conflictos internacionales, divisiones sociales… nada de guerras civiles ni rencillas vecinales.
* Respeto a los derechos individuales. Parece obvio, ¿verdad?
El proceso es LARGO (y te van a investigar a fondo)
La solicitud tarda años en revisarse y requiere recomendaciones de oficiales de Starfleet. Una mala carta puede ser la diferencia entre el paraíso galáctico y quedarte en tu planeta con tus problemas.
Incluso si pareces cumplir los requisitos, pueden salir a la luz violaciones de derechos humanos ocultas. En *La Nueva Generación*, Angosia III quería unirse, pero su solicitud se complicó al descubrir cómo trataban a sus veteranos (les condicionaban genéticamente para la guerra y luego los encarcelaban). ¡Definitivamente no es el perfil que busca la Federación!
El episodio «Attached» nos muestra un caso especial: Kesprytt no está unificado, pero una de sus dos naciones quiere entrar. El comandante Riker, tras evaluar la situación, concluye que son «un mundo profundamente problemático con problemas sociales, políticos y militares sin resolver». La paranoia y la desconfianza también cuentan en contra.
En resumen: para unirte a la Federación necesitas tener todo bajo control. Si aún estás madurando… ya tendrás tiempo de presentarte cuando estés listo. ¡Y prepárate para pasar el escrutinio más exhaustivo imaginable!
