Superman: Un Vistazo a la Nueva Era del Hombre de Acero
James Gunn, el maestro de las adaptaciones de cómics, vuelve a hacerlo con Superman, una película que redefine lo que entendemos por películas de superhéroes. Olvídense del MCU, esto es algo completamente diferente.
Gunn nos lanza al corazón de la acción, sin preámbulos ni orígenes aburridos. Superman ya está aquí, lidiando con una crisis geopolítica de proporciones bíblicas. ¿Qué haría Superman ante el genocidio? Pues, Gunn no se anda con rodeos: le da una buena paliza a un personaje que claramente representa a un cierto líder mundial controvertido.
El trío central es perfecto. David Corenswet encarna a un Superman honesto y noble, un verdadero *boy scout* que no duda en intervenir cuando vidas están en juego. Mientras la Justice Gang se preocupa por los reflectores después de derrotar a una kaiju gigante, Superman rescata ardillas, se asegura de que los niños estén bien y trata incluso de salvar a la pobre kaiju.
La química entre Corenswet y Rachel Brosnahan (Lois Lane) es explosiva, recordándonos las grandes parejas del cine como Kidder y Reeve. La historia periodística que recorre la película, con Jimmy Olsen interpretado por un encantador Skyler Gisondo, nos ayuda a conectar con la humanidad de Metrópolis. Gunn convierte esta ciudad en un personaje más, vibrante y real, como si estuviéramos en medio de una tercera temporada de una serie de televisión.
Pero no todo es seriedad. La película mezcla comedia laboral con romance clásico de los años 50, capturando el espíritu de los cómics de la época. Jimmy Olsen tiene su propio arco argumental digno de sus propios cómics, y Mr. Terrific (Edi Gathegi) roba cada escena con una actuación seria y seca que contrasta con el carismático y arrogante Guy Gardner de Nathan Fillion.
Y hablando de villanos, Nicholas Hoult como Lex Luthor es aterradoramente bueno. Un hombre obsesionado, consumido por la ira hacia Superman por ser un extranjero. Su plan para hacerse con un pedazo de territorio ficticio en medio del conflicto suena sospechosamente familiar…
Gunn sabe cómo crear villanos memorables (recuerden a Ego en Guardianes de la Galaxia) y Lex no es una excepción. Es malvado por naturaleza, no solo porque el guion lo diga.
En resumen, Superman es una película fresca, honesta y emocionante que redefine al Hombre de Acero para una nueva generación. Gunn ha creado un mundo creíble y vibrante, con personajes memorables y una historia que te atrapa desde el principio hasta el final. Es la prueba definitiva de que nadie entiende las películas de cómics como él. Y Marvel se arrepentirá de haberlo dejado ir.
Nota: 5/5. Una obra maestra del cine de superhéroes.
