Buenas Noticias: Un thriller satírico que casi pega en el blanco
El director Byun Sung-hyun, conocido por «Kill Boksoon», regresa a Netflix con «Buenas Noticias», una comedia negra ambiciosa que bebe de la misma fuente que «Dr. Strangelove».
Inspirada vagamente en una historia real, la película nos transporta al año 1970, donde un avión comercial es secuestrado por terroristas japoneses que intentan llegar a Pyongyang para unirse a sus hermanos comunistas en el hermético reino.
Aquí entra en escena el teniente Seo Go-myung (Hong Kyung), reclutado por Nobody (Sul Kyung-gu, compañero habitual de Byun), un astuto operador político con un plan audaz: engañar a los secuestradores para que aterricen en Gimpo, Seúl, disfrazado como Corea del Norte.
«Buenas Noticias» es una mezcla explosiva de comedia exagerada y estilo visual impactante, combinando el humor coral al estilo japonés visto en «Shin Godzilla» con la sátira coreana más íntima y dramática presente en «Parasite» o «Cobweb».
Sul Kyung-gu brilla como Nobody, un personaje enigmático y burlón que se mueve entre la astucia y la manipulación. Su química con Ryoo Seung-bum, que interpreta al director del KCIA, es impecable, creando una parodia hilarante de las figuras de poder. Hong Kyung, por su parte, encarna al joven piloto que intenta mantener la calma en medio del caos geopolítico.
La película se sostiene gracias a su energía y ambición, pero sus casi 140 minutos comienzan a pesar en la segunda mitad, donde la acción se ralentiza. Aunque la dirección de Byun es audaz y confidente, en ocasiones cae en excesos, como en una escena que imita «El bueno, el feo y el malo» sin necesidad.
A pesar de sus pequeños tropiezos, «Buenas Noticias» es una sátira entretenida y comercial que critica con humor las estructuras sociales opresivas y los aparatos políticos hipócritas. Una película que, aunque no siempre acierta, te dejará pensando en lo absurdo del mundo que nos rodea.