El León de Oro para Jim Jarmusch: ¿Un triunfo o un misterio?
Jim Jarmusch, el cineasta independiente con una carrera tan singular como su estilo, acaba de ganar el León de Oro en Venecia con Father Mother Sister Brother. La película, que recuerda a sus anteriores trabajos antológicos como *Mystery Train* y *Coffee and Cigarettes*, se presenta como un tríptico sobre reencuentros familiares.
Imagina esto: tres historias breves, cada una con hermanos visitando a un progenitor distante.
«Padre» nos lleva a la gélida América del Norte donde Jeff (Adam Driver) y Emily (Mayim Bialik) visitan a su excéntrico padre (Tom Waits). «Madre» se ambienta en Dublín, con Timothea (Cate Blanchett) y Lilith (Vicky Krieps) viajando para ver a su madre escritora (Charlotte Rampling). Finalmente, «Hermana Hermano», ambientada en París, muestra a los gemelos Skye (Indya Moore) y Billy (Luka Sabbat) enfrentándose al legado de sus padres fallecidos.
¿El problema?
Pues que la película parece más una colección de escenas pintorescas que un relato cohesionado. Los personajes son meras caricaturas, las historias se sienten superficiales y el uso de elementos como patinadores callejeros o relojes Rolex parece más arbitrario que significativo.
Incluso para los fans de Jarmusch, Father Mother Sister Brother deja mucho que desear. La dirección es poco inspirada (¿rear projection en el 2023?), la moda no es memorable y, francamente, la película carece del magnetismo y la profundidad que uno espera de un ganador del León de Oro.
La sorpresa fue palpable cuando Alexander Payne anunció a la ganadora. Muchos consideran que la decisión fue inexplicable, especialmente considerando otras películas más fuertes que reflejaban mejor el tono serio del festival.
En resumen, Father Mother Sister Brother es una película intrigante por su estructura y elenco, pero deja un sabor agridulce. Quizás Jarmusch simplemente quería recordarnos que a veces, menos es más… o tal vez no.