¡Dr. Cox, ¿en serio?! La vuelta a *Scrubs* nos trae una sorpresa… agridulce
¡Ojo! Spoilers importantes del episodio “My Odds” de *Scrubs* a continuación.
Volvimos a ver a John C. McGinley como el inconfundible Dr. Perry Cox en la nueva temporada, pero no como un personaje principal. La serie justificó su menor presencia con una jubilación anticipada y la inesperada designación de J.D. (Zach Braff) como su sucesor. Ahora, más de un mes después, McGinley regresa… y no viene solo. Vuelve con una noticia que nos ha dejado a todos con el corazón en un puño.
J.D., ansioso por demostrar sus nuevas habilidades pedagógicas, se topó con Cox en el hospital. La curiosidad le carcomía: ¿por qué tanto tiempo rondando Sacred Heart? ¿Y por qué tanta atención sobre Dr. Kevin Park, su nuevo némesis? Justo cuando esperaba un reconocimiento de su mentor, ¡boom!, Cox colapsa.
Resulta que el buen doctor llevaba tiempo sintiéndose mal y había alertado a Dr. Park, pero guardó silencio con J.D. para evitar «una sobredosis de emociones cursis». Pero J.D., tozudo como siempre, no se rindió y acabó descubriendo la verdad: Cox padece una enfermedad autoinmune llamada poliangeítis microscópica, que está causando un fallo renal. Su cuerpo se ataca a sí mismo… y no hay cura.
Como dice el propio J.D., no es lo peor que podía pasar, pero tampoco es moco de pavo. La enfermedad tiene una alta tasa de supervivencia, sobre todo si se detecta pronto (¡y parece que lo han hecho!). El tratamiento agresivo podría frenar el fallo renal e incluso lograr la remisión. Cox, eso sí, no es tan optimista, pero le pide a J.D. que lo mantenga con vida «por mucho tiempo», porque no quiere que su muerte sea la causa de que el pobre J.D. se vuelva aún más cínico. ¡Menudo drama!
Así que ahora tenemos a J.D. como médico personal de Cox, y si la serie sigue adelante, podemos esperar ver al Dr. Cox por aquí más a menudo. Esto también explica por qué pronto veremos a Christa Miller (Jordan) de nuevo en el episodio final (o décima temporada, según se mire). ¡Cox necesita apoyo! Y quién sabe si las complicaciones de salud del doctor tendrán algo que ver con la vuelta de Neil Flynn como El Conserje…
Normalmente no me emociono mucho viendo series y películas, pero si *Scrubs* decide mandar al Dr. Cox al otro barrio, creo que lloraría tanto como cuando se fueron el pobre Leon Vance en *NCIS*. Así que, escritores, por favor: ¡dejad a Cox en paz! No nos hagáis pasar ese trauma…